Temperaturas de horneado recomendadas
Para quiches o tartas de frutas, unos 180 °C son ideales. La focaccia se hornea mejor a 200-230 °C. Los panes planos y la tarte flambée requieren 250 °C o más. Para pizzas de masa fina, elija la temperatura más alta que permita su horno. Para cortezas gruesas o coberturas abundantes, utilice 220-240 °C, para garantizar que la masa se cocine completamente sin quemar las coberturas.











