La fábrica circular no es sólo una visión. Se trata de un proyecto altamente interdisciplinar y desafiante que actualmente se está probando para Lavadoras en la sede central de V-ZUG, y que se irá extendiendo progresivamente al resto de categorías de productos. El objetivo es finalizar la transición en 2040, también gracias a un impuesto sobre el carbono autoimpuesto, calculado cada año en proporción a las emisiones de la empresa y destinado a financiar proyectos de sostenibilidad, en un ejemplo más de pensamiento circular. Siga el viaje de los electrodomésticos V-ZUG, y descubra las múltiples formas en que ellos y sus componentes pueden ser reparados, restaurados, reciclados, reutilizados y redestinados.

En la actualidad, la mayoría de los fabricantes de aparatos electrónicos siguen un modelo lineal. En colaboración con investigadores, proveedores, socios comerciales y tecnológicos, empresas de reciclaje y los propios clientes, V-ZUG ha desarrollado un nuevo modelo de negocio en el que los aparatos y sus componentes se mantienen en un flujo circular el mayor tiempo posible.

1 Selección del material
Fabricar un aparato electrónico requiere una gran variedad de materias primas, desde metales a plásticos, vidrio, componentes electrónicos y mucho más. V-ZUG los selecciona pensando en la sostenibilidad. Eso significa reducir su cantidad siempre que sea posible y favorecer los que son reciclados, reciclables o tienen un impacto medioambiental mínimo a lo largo de su ciclo de vida. Por ejemplo, algunas partes de los productos ya se fabrican con aluminio reciclado, acero inoxidable con emisiones reducidas de CO2 y alternativas biológicas a los plásticos derivados del petróleo.
2 Cadena de suministro
Los proveedores desempeñan un papel clave en la implantación de un modelo circular. No sólo proporcionan los componentes necesarios para fabricar los productos, sino que también recuperan los que potencialmente pueden reutilizarse al final del ciclo. Un ejemplo es uno de los proveedores de V-ZUG, situado a solo 30 km de la sede central de la empresa, que entrega varias veces a la semana las unidades base de las lavadoras a la fábrica y recoge las desguazadas. Una vez trituradas, se convierten en nuevas unidades básicas, cerrando así el ciclo.
3 Diseño
Los diseñadores de V-ZUG desempeñan un papel crucial en la implantación de un modelo circular. Durante el desarrollo del producto, tienen en cuenta una serie de factores destinados a mantener los aparatos y sus componentes en uso el mayor tiempo posible. Por ejemplo, se centran en la posibilidad de reparación, optan por una estética atemporal y diseñan dispositivos modulares y fáciles de desmontar, lo que garantiza que los componentes puedan reutilizarse y actualizarse con facilidad.
4 Producción
Dónde y cómo produce y ensambla una empresa sus aparatos electrónicos es esencial en un modelo de negocio sostenible. V-ZUG apuesta por Suiza: en los últimos ocho años, la empresa ha invertido 300 millones de francos suizos (334 millones de dólares) en las instalaciones de producción de Zug y en su nuevo centro de producción de frigoríficos de Sulgen. La mayoría de sus proveedores se encuentran también en territorio suizo, contribuyendo así a un modelo de negocio sostenible, que beneficia a la empresa, al medio ambiente y a las comunidades locales.
5 Venta/Oferta como servicio
En la actualidad, los clientes B2B no sólo pueden comprar productos V-ZUG, sino también solicitarlos como servicio, siguiendo un modelo de negocio que ya está muy extendido para coches, ordenadores portátiles o smartphones. Esto significa que la empresa se compromete a instalar, reparar y sustituir el producto, siempre que sea necesario, conservando la propiedad. Una vez finalizado el contrato, V-ZUG simplemente recoge el aparato y lo reutiliza, recicla o reprocesa, ya sea por partes o en su totalidad.
6 Utilización
Casi el 70% del impacto medioambiental de una Lavadora V-ZUG Adora V4000 se genera durante su uso. V-ZUG ofrece a sus clientes una orientación clara y funciones digitales para ayudarles a utilizar sus aparatos de forma eficiente, prolongar su vida útil y, en última instancia, reducir su huella de carbono. Cuando surgen problemas que los clientes no pueden resolver por sí solos, la empresa se asegura de que un técnico esté allí para ayudar, y de que haya piezas de repuesto disponibles durante al menos 15 años.
7 Reparaciones in situ
La reparación y el mantenimiento de los productos desempeñan un papel crucial en la prolongación de su vida útil. V-ZUG presta asistencia a sus clientes durante toda la vida útil de sus aparatos, con 700 profesionales de servicio desplegados por todo el mundo. Para facilitar su trabajo, la empresa está desarrollando un gemelo digital para cada producto de su sistema, que mostrará los materiales que contiene cada aparato y cómo pueden reutilizarse en el futuro, así como cuántas veces se han reparado o sustituido sus componentes.
Una visión circular
Una vez descartadas, las Lavadoras se devuelven a una zona específica de las instalaciones de V-ZUG llamada "la fábrica circular piloto". Aquí se examinan y clasifican, en función de si pueden reutilizarse y cómo. El objetivo es mantener todos los aparatos, componentes y piezas en el ciclo el mayor tiempo posible con la máxima calidad. Sólo cuando las piezas individuales ya no puedan reutilizarse, volverán a transformarse en materias primas a través de una instalación de reciclado.
9 Reciclaje
Hoy en día, muchos componentes de un aparato electrónico sólo pueden reciclarse en plantas de incineración de residuos. Volver a incluirlos en el ciclo de producción podría ser una solución mejor. V-ZUG ya lo está haciendo con sus contrapesos de hierro fundido: una empresa de reciclaje situada cerca de la sede de la empresa los extrae de las lavadoras y los devuelve a la fábrica, donde pueden reutilizarse en nuevos electrodomésticos uno a uno. En comparación con la fabricación de otros nuevos a partir de recursos vírgenes, este planteamiento reduce el impacto ambiental en un 95%.
10 Reutilización
Si un producto no puede repararse, puede desmantelarse. Las piezas que no puedan reutilizarse ni reintroducirse en el ciclo de producción se readaptarán para otros fines. En el caso de las lavadoras, los tambores de acero inoxidable usados se han convertido recientemente en muebles de alta calidad, mientras que las puertas de cristal se han readaptado como ensaladeras.

